El plan de la semana en Madrid

FELIZ VUELTA AL COLE A TODOS!!


DENTRO DE POCOS DÍAS TENDREIS DISPONIBLES NUEVOS PLANES PARA QUE ESTE OTOÑO DISFRUTEIS LA CIUDAD MÁS QUE NUNCA.


BESITOS


domingo, 25 de septiembre de 2011

El programa Erasmus (European Region Action Scheme for the Mobility of University Students)

Desde hace ya algunos años y, como síntoma de la modernidad de nuestro país, no hay estudiante universitario que se precie que no decida pasar un larga temporada en el extranjero. El objetivo: aprender otro idioma, obtener un perfil más competitivo que les ayude a traspasar las barreras del mercado laboral, llenar la maleta de vivencias y, por supuesto, aprender a manejarse en un mundo cada vez más globalizado.


El programa Erasmus fue creado en 1987 por iniciativa de una asociación estudiantil y es el encargado de apoyar y facilitar, cada año, la movilidad de cientos de alumnos y profesores alrededor de los distintos países que componen la unión europea.


El programa Erasmus es famoso por sus fiestas y por lo fácil que supuestamente les resulta a los estudiantes españoles aprobar el curso en el extranjero. Sin embargo, lejos de lo que dice la rumorología y de lo que pueda parecer, no es nada fácil desenvolverse en un país nuevo.


Primero están los preparativos que, siempre llegan cargados de ilusión, nervios y algo de miedo. Maletas kilométricas con sobrepeso, fiestas de despedida, lágrimas furtivas de unos padres preocupados…


Luego está la llegada a una ciudad que, a primera vista, es hostil y te recibe con un idioma que creías entender y en el que no eres capaz de pronunciar ni los buenos días. Es el llamado miedo escénico!


Superadas estas dos fases y, todavía con los baúles llenos de ropa en un hotel o albergue juvenil, llega la búsqueda de residencia. Agobios por conseguir una habitación bonita, con ventanas y apta para estudiar. Luchas con los responsables del “housing”. Interminables caminatas por la ciudad…


Hasta aquí pocas cosas diferentes a las que te encuentras en un viaje de ocio, pero entonces…empieza la cuarta fase: la semana de orientación. Gente nueva de distintas partes de Europa, mezcla de culturas, millones de tareas burocráticas por atender, nuevos horarios, nuevas rutinas…en fin una primera inmersión en el sistema universitario local.


Cuando crees que ya no te cabe nada más en la cabeza y tus nervios están a puntito de desbordarse…empiezan las clases!! Con ellas suele llegar un segundo momento de desesperación que te lleva a preguntarte ¿quién me mandaría a mí venirme a este país? ¿Cómo voy a aprobar todo? ¿Quién es el listo que dijo que esto era fácil?


Pero es entonces cuando, como por arte de magia, todo empieza a encauzarse y, de repente, tu oído entiende mejor el idioma y hasta eres capaz de expresarte!! Es entonces cuando los estudiantes empiezan a disfrutar de su año, de las fiestas, de la multiculturalidad. Es entonces cuando la maleta, ya vacía de ropa, empieza a llenarse de anécdotas, buenos momentos, vivencias…


Como podéis ver, septiembre es un mes duro no solo para los trabajadores con depresión post-vacacional, sino también para los cientos de Erasmus que, en general, por primera vez en su vida se tienen que esforzar por aprender a vivir en un mundo cosmopolita, globalizado y muy exigente.

Mucho ánimo a todos y creerme…en octubre ya no querréis volver a España!!!

lunes, 12 de septiembre de 2011

Teo va al mercado

Desde pequeña me han encantado los mercados de barrio. Todo empezó cuando con 10 añitos me regalaron una colección de libros infantiles en los que un niño pelirrojo y muy simpático nos contaba sus aventurillas diarias. Así, en uno de los cuentos, Teo (el niño pelirrojo en cuestión) acompañaba a su mamá al mercado. Las ilustraciones eran tan bonitas…las frutas, verduras, quesos y demás variedades casi se salían del libro!! Para recrear estas escenas algunas veces acompañé a mi madre al mercado y realmente fueron días muy divertidos en los que, además, siempre algún tendero amable te regalaba un colín o una piruleta o un trocito de jamón.

Años después el barrio empezó a llenarse de supermercados e hipermercados que, con sus grandes ofertas y su amplitud de horarios, fueron restando clientela al pobre mercado que finalmente acabó por cerrar. Este hecho se repitió por todo Madrid y se fueron perdiendo sitios tan emblemáticos como el mercado de San Miguel o el de San Antón.

La parte buena de la historia es que, como bien dice mi abuela, las modas siempre vuelven tan solo es una cuestión de esperar y…efectivamente así es!! Las nuevas tendencias gastronómicas, la alimentación ecológica y el placer de recuperar lo antiguo han hecho que la sociedad tome conciencia de lo maravillosos que eran estos sitios y luche por recuperarlos.

Primero fue el mercado de San Miguel el cual, días después de su inauguración ya estaba en boca de todos y no había quien se tomara una de sus famosas ostras con champán. Hoy le ha tocado el turno al mercado de San Antón que, convertido en un edificio moderno en medio de Chueca, ha sabido cautivarnos a todos con sus tres plantas de alimentos de alta calidad, bares y restaurantes.

Espero veros por allí pronto porque os aseguro que es uno de los mejores planes para estrenar el otoño en Madrid!!

xoxoxo

domingo, 3 de abril de 2011

Las prisas, malas consejeras

Madrid, Nueva York, Londres o París son ciudades que nunca duermen. A cualquier hora del día se puede salir a cenar, hacer la compra o disfrutar de un rato de ocio. Esta oferta de servicios 24 horas representa la forma en que los empresarios y sus empleados tratan de adaptarse a los horarios de unos ciudadanos cuya jornada laboral es cada vez más larga.


Estas jornadas maratonianas tienen como resultado el ritmo frenético al que vivimos muchos de nosotros. Nuestra semana laboral empieza el lunes a las 8 o 9 de la mañana y termina el viernes a las 15 (en el mejor de los casos). En este intervalo nuestra dedicación, tanto al trabajo como a los asuntos personales, también es 24 horas.


En mi sector, muchas de las personas empiezan a trabajar el lunes a las 9. Pasan las mañanas delante del ordenador o en reuniones, con un café de máquina, en vaso de plástico, el cual normalmente sabe a rayos, pero al que te acabas acostumbrando, y en algunas ocasiones con delicias hipocalóricas sacadas de una máquina de vending.


La hora de la comida, lejos de ser relajante, representa el pico del estrés diario. En un período de una hora o hora y media, hay que ir al gimnasio, llevar el abrigo al tinte, hacer la compra e ir a cambiar de talla un pantalón. Esta última es la mejor parte, Zara, Mango, H&M son como avisperos en los que montones de mujeres histéricas con la blackberry en la mano y tacones de vértigo corren sin rumbo de un lado a otro de la tienda cogiendo prendas al tuntún sin siquiera probárselas.


De vuelta a la oficina tachas en la lista de “to do” todo lo que te ha dado tiempo a hacer y te sientes muy realizado! ¡Prueba superada! Empiezas la tarde con el ego subido por lo eficiente que eres, pero por algún motivo extraño las horas se esfuman y de repente son las 7 de la tarde y te quedan cerca de 100.000 cosas que hacer, por lo que de nuevo toca poner el modo “correcaminos” para avanzar todo lo más posible hasta por lo menos las 9 de la noche. Sin embargo, hay que tener cuidado porque las prisas son malas consejeras y prueba de ello son los mails que todos hemos mandado al destinatario equivocado porque el Outlook decide jugarte una mala pasada y cambiarte la dirección de Gómez, Pepito por Gómez, Fulanito.


Hasta aquí todo, aunque estresante, no es excesivamente peligroso. Sin embargo la línea del peligro es muy delgada y fácil de traspasar y, a veces, sin darte cuenta las prisas se meten tan dentro de ti que vas a un restaurante y no soportas que tarden más de 5 minutos en atenderte o, andas por la calle a tal velocidad que parece que se te van a salir las piernas de su sitio! Tan rápido andaba yo el sábado pasado que acabé con las rodillas clavadas en el suelo de mármol pulido del Corte Inglés. Sin comentarios…


En fin, queridos cosmopolitas, que estamos cerca de Semana Santa así que os animo a todos a respirar hondo, bajar un poco el ritmo y poner el “pause” para disfrutar de la vida!


xoxoxo

domingo, 20 de marzo de 2011

Cuaderno de bitácora: Valencia en llamas!

Era un miércoles cualquiera cuando me desperté en la habitación de un hotel de Valencia. Al abrir la ventana pude apreciar que el olor a pólvora era intenso. La ciudad entera respiraba un aire de resaca, resaca por las celebraciones del día anterior, resaca por comer tantos buñuelos y, sobre todo, resaca por pasar la noche en vela plantando Ninots por toda la ciudad.

De camino a San Antonio de Benageber pude ver, con gran sorpresa, cómo de entre los edificios habían nació figuras gigantes de cartón, madera y poliespan. Fue entonces cuando me di cuenta del motivo de tanta celebración…Valencia está en Fallas!!.

Horas más tarde, de vuelta del trabajo no puede evitar dar una paseo para contemplar tanto arte y para mezclarme y aprender un poco de las tradiciones de esta bella ciudad cada vez más cuidada y cada vez más cuidadosa con el que llega de fuera subido en una AVE a 391 km por hora.

Estuve paseando por el centro, la plaza del ayuntamiento y el barrio del Carmen. Sitios fantásticos donde perderse y disfrutar de un rico chocolate caliente con churros y buñuelos de calabaza.

Con los oídos aún resentidos por tantos petardos y cansada de ver tantas fallas decidí disfrutar de la gastronomía Valenciana. Entre mi lista varias recomendaciones: “La Pepica”, en el paseo marítimo de la playa de la Malvarrosa, un sitio muy turístico, pero con unos arroces y unos pescados de quitarse el sombrero. “La Principal”, muy cerca del estadio de futbol Mestalla, un lugar recomendable para comidas de trabajo y con un arroz abanda…ummm!!!. “Canyar”, cerca de la estación, uno de los lugares más recomendables para comer marisco de Denia y merluza.

Una vez repuestas las fuerzas decidí volver al hotel paseando por una de las amplias avenidas que conforman esta ciudad. Me hubiera gustado visitar la Ciudad de las Artes y las Ciencias o la zona nueva del puerto donde todos los años se celebra el mundial de Fórmula 1 y donde hace ya algunos años el Alinghi compitió por ganar la Copa América, pero era tarde y tenía que recoger todas mis cosas para volver a casa antes del día de San José. Ese día marca el final de las fallas y la ciudad entera se envuelve en llamas. Unas llamas con humo blanco a las que se arroja el trabajo de un año entero de los artistas falleros que en pocos días empezaran a pensar en sus Ninots para el año próximo.

domingo, 6 de febrero de 2011

Cuaderno de bitácora: París oh la la!

Los que me seguís sabéis de sobra que NYC es mi ciudad favorita, sin embargo hace poco tuve la oportunidad de conocer París y...oh la la que maravilla de lugar!!

Era un frío 7 de enero cuando un avión nos transportó desde Barajas hasta el aeropuerto Charles De Gaulle. Este presidente de la República Francesa, militar y escritor nos recibió con cariño como hace a diario con una buena parte de los millones de turistas que aterrizan en París.

Una vez allí nos recogió un shuttle que en 45 minutos nos adentró en el downtown de esta romántica ciudad. El día era despejado, por lo que ya desde el shuttle pudimos disfrutar de la vista del barrio de Montmartre. Esta colina de 130 metros coronada por el Sacre Coeur, representa la vida bohemia parisina del siglo XIX e incluye, entre sus muchas atracciones turísticas, el Moulin Rouge.

Una vez hecho el check-in en el hotel comenzamos la ruta por esta bella ciudad llena de mansardas y macarons. La plaza de la Madalena, la Concordia, los jardines de las Tullerias, el Louvre, Notre Dame, el Sena, la Ópera, la avenida de los Campos Elíseos, el Arco de Triunfo, el museo D’Orsay, la Torre Eiffel y…un sinfín de lugares y monumentos nos acompañaron durante tres días de sol y frío.

Además de por sus monumentos, esta ciudad cosmopolita se distingue por sus lujosas tiendas y por su gastronomía. Entre las tiendas cómo no destacar la sede central de Chanel, ese mágico lugar en la Rue Cambon donde Coco empezó a diseñar y vender sus sombreros. Entre los muchos manjares no podría dejar de recomendaros la delicada bollería francesa y los macarons de Laduree, el Foie de Fauchon, los sabrosos platos del restaurante La Avenue y los crepes calentitos de los puestos ambulantes esparcidos por todo París.

Como veis es imposible resumir una ciudad como esta y un increíble viaje en unas cuantas líneas, pero espero de verdad haberos dado unas cuantas pinceladas de la ciudad del amor y sobre todo espero haberos dado las ganas para ir a visitarla!

xoxoxo

miércoles, 19 de enero de 2011

Pastillas contra el dolor ajeno

Después de 25 post hablando de mí, de mis vivencias, opiniones, quejas, recomendaciones, etc. hoy voy a utilizar esta “ventana al mundo” para ayudar un poco a los demás.

Seguro que todos sabéis que existen numerosas ONG y entidades que ofrecen un catalogo de iniciativas solidarias muy amplio y ajustado a todos los presupuestos. Hoy os voy a presentar una de esas iniciativas, las pastillas contra el dolor ajeno que ha lanzado Médicos sin Fronteras.

Según explica el prospecto, las pastillas contra el dolor ajeno son indicadas para el tratamiento sintomático de dolor ajeno de intensidad alta, leve o moderada. El principio activo de las pastillas contra el dolor ajeno es el amor. Este principio es parte de un gesto humanitario que actúa directamente en las zonas más necesitadas y su fin es ayudar a aquellos que lo necesitan.

Estas pastillas se venden exclusivamente en farmacias por sólo 1€. De este precio 0,09€ es el coste de fabricación, producción, etc y el resto es el donativo solidario.

Espero de corazón que todos compréis un poquito de salud para los más pobres porque ya sabéis lo que dicen: el dinero destinado a salud y enseñanza es el mejor invertido!

Besitos y no dejéis de contarnos vuestras propuestas solidarias!!

xoxoxo

P.D. Para más información

viernes, 31 de diciembre de 2010

Adiós al 2010...bienvenido 2011!!

Son las 11 de la mañana del último día del 2010 y, como todos los años, no puedo evitar sentir algo de nostalgia. Reconozco que no soy especialmente seguidora de la nochevieja y mucho menos del año nuevo. Siempre he creido que son dos días de beber en exceso, salir solamente "porque toca" y pasar unas resacas físicias y emocionales para nada necesarias.

A pesar de no ser de mis días favoritos no puedo evitar pensar en el año que se despide, hacer un repaso mental de las cosas buenas y malas que han pasado y de los nuevos proyectos que han nacido en 2010. Entre esos proyectos no puedo dejar de destacar este blog, mi querida cosmopolita!!. Esto si que ha sido bueno!!

Empecé solo como medio para comunicarme con todos vosotros y contaros mis experiencias, vivencias y algún que otro consejillo de lugares interesantes de Madrid. Ahora la cosmopolita y yo somos como hermanas gemelas. Ella me necesita para mantenerse actualizada y yo la necesito a ella como medio para compartir y desahogarme un poco!!!

En fin que por mucho que yo os cuente, teneis que saber que nada sería posible si no me hubierais leido y apoyado con vuestros comentarios y consejos, así que...gracias a todos!! Ahh...y no olvideis que la cosmopolita también sois todos vosotros!! (veis como estaba nostálgica...lo he avisado al principio!!).

Espero que tengais una muy muy feliz salida y entrada de año y, que 2011 sea por lo menos tan bueno como 2010!!

Nos vemos el año que viene!!

xoxoxo

lunes, 13 de diciembre de 2010

Y por fin...Navidad!!!

La Navidad es mi época favorita del año. Me gusta seguir las tradiciones y adornar la casa con un árbol enorme, guirnaldas, flores de pascua y un belén. Disfruto eligiendo los regalos para mi familia y amigos. Me emociono escuchando villancicos y recordando aquella época en la que creía en la magia de los Reyes. Pero, sobre todo, adoro que esta época sea la excusa para reunirse con aquellos a los que quieres o aquellos que forman parte de tu vida aunque no siempre estén en el día a día.

La rutina, el trabajo, los viajes y el ir y venir de una ciudad tan acelerada, hace que muchas veces no podamos compartir, tan a menudo como quisiéramos, cenas y alegrías con nuestra gente, sin embargo parece que en navidad todo el mundo hace un huequito en las apretadas agendas y…voilá se organiza un encuentro muy cuco (la expresión “encuentro muy cuco” la he robado de la película “The Holiday”, muy recomendable en esta época navideña)!

Algunos opinan que en realidad esto es una farsa puesto que, si alguien te importa no esperas 365 días para volver a verlo. No niego que puedan tener algo de razón, sin embargo creo que hay una manera más optimista de verlo. Consiste en tomar las oportunidades cuando lleguen y disfrutar de estas celebraciones.

Este año, la crisis y sus consecuencias económicas nos han robado día a día un poquito de felicidad, pero espero de verdad que todos podamos disfrutar de una cena con amigos, una celebración familiar y si puede ser…brindar con una copita de champán para que el 2011 nos traiga de nuevo la ilusión y millones de proyecto por cumplir.

Un beso muy fuerte a todos los cosmopolitas y…FELIZ NAVIDAD

xoxoxo

jueves, 9 de diciembre de 2010

La Sonrisa del Faquir

Hace algunos días, leyendo la revista ELLE (aunque algunos no lo crean, estas revistas se leen, no sólo se ojean) encontré un artículo realmente interesante: La Sonrisa del Faquir. El artículo me recordó alguna que otra vez en la que esta cosmopolita ha puesto sonrisa de faquir para aguantar las impertinencias de algún cliente o los “marrones” de los viernes a última hora. El artículo está escrito por Enric González, periodista de El País que ha paseado su carrera por decenas de ciudades del mundo y, como resultado, ha escrito libros realmente interesantes (Historias de Nueva York, Historias de Londres, etc.).

Espero que disfrutéis leyendo este texto y, ya me contareis si habéis puesto o no sonrisa de faquir en alguna ocasión…

xoxoxo

“En ciertas circunstancias, lo más difícil es sonreír. Se trata, digamos, de la sonrisa del faquir ante el público: el tipo puede haberse tragado un sable teniendo la boca en llamas y el cuerpo perforado con agujas, pero al final sonríe.
Tal vez me equivoque, pero intuyo en las mujeres occidentales una sonrisa de faquir. Me explico:
No hace falta teorizar sobre el feminismo para constatar que las jóvenes profesionales suelen esgrimir un currículo académico más notable que el de los jóvenes profesionales. Las estadísticas dicen que en el mundo laboral las mujeres son al menos tan competentes como los hombres, y sobre eso, personalmente, no tengo dudas: mis mejores jefes han sido jefas.
Es sabido, sin embargo, que en conjunto las mujeres cobran menos que los hombres. Y no hace falta que me extienda en cómo funciona lo de la familia, los hijos, las tareas domésticas y demás.
La mujer no sólo tiene que ser mejor para ser igual, ya me entienden, sino que debe asumir una larga serie de funciones adicionales. Creo que sobre eso existe cierto consenso. Pero hay más. Por una de esas circunstancias puñeteras en las que se especializa la historia de la humanidad, la relativa normalización del papel femenino en la sociedad ha coincidido con una época de éxito frágil. Y, encima, hemos desarrollado un concepto pintoresco de la felicidad, según el cual la acumulación de belleza física lleva a la beatitud espiritual. Si no la viéramos tan de cerca, esta época nos parecería rarísima.
De la manida “superwoman”, por resumir a la mujer occidental de hoy, se espera que sea a la vez Miss Mondoñedo y doctora en Físicas, madre ejemplar, exploradora, amante e independiente, santa y seductora. Y que sea feliz, lo que, según el código social de la industria publicitaria, implica un régimen alimenticio más o menos eterno, la práctica frecuente de ejercicios agotadores, el uso exhaustivo de productos rejuvenecedores y el recurso ocasional a la cirugía. Es decir, un no parar de placeres. La juerga permanente. Con el complemento de la culpabilidad: toda omisión en el cumplimiento de estos deberes de la mujer moderna y feliz conlleva remordimiento, vago o punzante, según los casos.
¿Podemos añadir algo más? Sí, podemos. La sociedad occidental ha evolucionado, pero sigue siendo esencialmente machista. Sospecho que eso implica a la mujer un determinado grado de adecuación al universo onírico masculino concretamente en el subapartado sexual. Conociendo como conozco mi propio universo onírico, eso ha de ser realmente complicado. Entretenido tal vez, y hasta en alguna ocasión satisfactorio, pero complicado.
Al final de una jornada corriente tenemos a una mujer que ha trabajado más de doce horas, ha ganado menos dinero que su colega Ramón, se ha torturado con el Pilates y ha ingerido una cantidad de calorías puramente simbólica. Misión cumplida. ¿Qué es lo que se espera ahora de ella? Que encima sonría. Que proclame, con un cutis impecable y un brillo de gozo en la mirada, que no hay nada como ser una mujer de hoy.
Hablaba al principio de la sonrisa del faquir. Espero haberme explicado.”

Enric González. Publicado por Revista ELLE. Noviembre de 2010.

jueves, 2 de diciembre de 2010

El valor de las cosas

Desde hace ya algunas semanas, el trabajo me ha obligado a desplazarme a una ciudad pequeña. Cada lunes el AVE me lleva rumbo a un lugar en el que la vida lleva un ritmo distinto. Las jornadas laborales son más cortas, la familia gana importancia y la moda pierde su significado.
Parece que, cuando el trabajo te absorbe y el ritmo de Madrid no te deja respirar, la idea de vivir en ciudades así es muy romántica. Sin embargo una experiencia vale más que mil palabras y me he dado cuenta que no aguantaría ese ritmo ralentizado.

Entre mis muchas experiencias allí, me he dado cuenta del valor de algunas cosas en general y del valor de Madrid en particular. Cada viernes, en el recorrido en taxi hasta mi casa, he disfrutado con la majestuosidad de los museos y hoteles del paseo del Prado, he recordado épocas pasadas al admirar las vidrieras del café "El Espejo" y, hasta la estatua de Colón me ha parecido más grande (a lo mejor en esto ha influido su reciente cambio de ubicación). A todo esto hay que añadirle lo interesantes y cosmopolitas que me han parecido los restaurantes en los que he estado durante el fin de semana, y lo preciosas que me han parecido las tiendas de Zara con todas sus propuestas y tendencias para la mujer trabajadora, estudiante o ama de casa.

Si además, a todo esto le añades la decoración navideña (un poco más escasa este año por motivos más que evidentes) el resultado es... I LOVE MADRID.

Aunque en este mes y medio que he estado fuera no he perdido mi espíritu cosmopolita, me alegro de haber visto otros lugares porque, tal y como dice la teoría, el hombre no aprecia el valor de las cosas hasta que le faltan y... en este tiempo me han faltado tantas!!

Espero que, de vez en cuando, podáis alejar un poco el prisma para apreciar todo lo que tenemos y...si en algún momento veis las cosas "feas" y necesitáis una dosis de optimismo ya sabéis donde estoy!!

Feliz puente a todos!!

xoxoxo

lunes, 15 de noviembre de 2010

Cuaderno de bitácora: Redescubriendo el downtown

El pasado fin de semana, casi por casualidad, llegue paseando al downtown madrileño. De primeras parece una zona poco chic, llena de gente, turistas, agobios y un poco viejecilla…sin embargo, al igual que ha pasado con Malasaña o Chueca, descubrí que una generación de jóvenes comerciantes y restauradores está dando un nuevo aire a nuestras raíces y apostando por arreglar y revitalizar una zona tan emblemática, una zona cuya historia se remonta casi hasta la prehistoria.

Por aportar un poco de cultura, de la que soy consciente que hay una ligera escasez últimamente, tengo que contaros que la ciudad cosmopolita que conocemos empezó a gestarse en torno a 1591 cuando Felipe II trasladó la corte de Toledo a Madrid y como consecuencia de esto tanto la población como los edificios empezaron a multiplicarse. Fue también en esta época cuando el monarca encargó a Juan de Herrera la remodelación de la Plaza Mayor y con esto empezó a desarrollarse todo este downtown.

Muchos años después, en un mes de noviembre de 2010, intento compartir con todos vosotros las direcciones que más interesantes me parecen de un trocito de este centro histórico. Mi ruta comienza subiendo desde la puerta del sol por la calle Carretas (para las que no os situéis, es la calle que tiene Topshop en la esquina). La primera sorpresa: la cantidad de comercio que se ha establecido por aquí, nuestro gran amigo Amancio no podía ser menos y nos homenajea con casi todas sus insignias: Zara, Pull&Bear, Oysho, Lefties…

Siguiendo con las sorpresas, me encuentro con el mercadillo gastronómico que ahora mismo ocupa la plaza de Jacinto Benavente. Aquí mismo empieza la plaza del Ángel, una calle prácticamente peatonal en la que podemos encontrar el restaurante del Hotel Persal, un bistró con un toque antiguo y comida moderna preparada por aprendices (esto hace que el precio sea bastante asequible).

Nos hallamos en una encrucijada: a la izquierda la plaza de Santa Ana, a la derecha la calle de las Huertas que comienza presidida por una de las floristerías más antiguas de Madrid: El Jardín del Ángel. Si decidís como yo seguir por Huerta, veréis que en el número 1 aparece la primera taberna moderna: “Huerta Uno” (www.huertauno.com) y justo en frente el restaurante “Doña Antonia” (www.donaantonia.es) con raciones y platos deliciosos servidos en vajilla de La Cartuja y con la posibilidad de pedir un juego de mesa para amenizar la velado o un mojito para ahogar las penas.

Un poco más abajo, giro obligatorio a la izquierda para tomar una cervecita irlandesa en la calle del Príncipe antes de salir a la plaza de Santa Ana y deslumbrarnos con la arquitectura del Hotel ME de Meliá o con las tapas del restaurante Lateral.

Para acabar por hoy, unos pasitos por la calle del Prado hasta el restaurante La Mucca, local antes ocupado por un anticuario y que desde agosto de este año ofrece una carta muy variada con precios razonable.

Creo que tanto paseo se me ha abierto el apetito, así que voy a tomarme un cafetín de media mañana. Espero que os sean muy útiles estas direcciones y no dejéis pasar la oportunidad de redescubrir el downtown madrileño que tanto me ha sorprendido!!

xoxoxo

jueves, 4 de noviembre de 2010

After work: Gin Tonic o cervecita

El ritmo frenético al que se mueven ciudades como Madrid o Barcelona, el cada vez más frecuente alargamiento de la jornada laboral y, por supuesto el aumento de la edad media en la que los cosmopolitas formamos una familia o tenemos hijos, están suponiendo un cambio en nuestros hábitos y costumbres.

Antes, la vida entre semana era tranquila y recogida, aprovechábamos los viernes y sábados para salir con amigos o disfrutar de ratos familiares, pero ahora...ahora cualquier día es bueno para salir a tomar un gin tonic o una cervecita. El movimiento after work está creciendo y, como buena cosmopolita, no pienso perdérmelo!

Al igual que el brunch o la fiesta de Halloween, el after work nació en el mundo anglosajón fruto del estrés de la City Londinense y de Wall Street. Allí, es habitual ver a ejecutivos trajeados tomando pintas a las 6 de la tarde, charlando y disfrutando de un rato de desconexión.

En Madrid, cada vez son más los locales inundados de ordenadores y blackberrys donde ejecutivos y ejecutivas comentan las anécdotas del día. Estos locales se concentran en la zona de Azca y en el barrio Salamanca y, son para muchos, mejor remedio que cualquier terapia. La droga que te deja por un rato evadirte de la tensión y te da fuerzas para afrontar el nuevo día.

Realmente es divertido y curioso disfrutar de un rato after work así que olvidaros de la pereza y nos vemos en Bristol Bar, Biotza o Lateral. Caña o gin tonic...eso lo dejo a vuestra elección!

xoxoxo

Biotza (c. Claudio Coello, 27). Especialidad en pinchos y tostas.
Bristol Bar (c. Almirante, 20). Especialidad en comida británica y en gin tonic.
Estay (c. Hermosilla, 46). Especialidad en pinchos.
Lateral (Paseo de la Castella,132). Especialidad en pinchos y tostas.
Lateral (C. Velázquez, 57). Especialidad en pinchos y tostas.

lunes, 25 de octubre de 2010

Tradición o nuevas costumbres

Desde hace muchos años el día 1 de noviembre se celebra en España la festividad de Todos los Santos, sin embargo, no hace tanto que ha empezado a celebrarse también la noche de Halloween o noche de brujas. Una vez más, nuestras más antiguas tradiciones compiten con las nuevas costumbres y los buñuelos de santo se enfrentan a calabazas de caramelo ¿quién creéis que va a ganar?

El día de Todos los Santos es una tradición cristiana para venerar a todos aquellos santos que no tienen una fiesta propia en el calendario litúrgico. Tradicionalmente, España ha sido un país cristiano y designaba este día como festivo. Las familias acudían a la iglesia y disfrutaba de los ricos huesos y buñuelos de santo. Eran días de descanso y celebración.

La modernización, el menor peso de la religión en nuestra sociedad y el aumento del tiempo que dedicamos al ocio han hecho que ciudades como Madrid adquieran algunas de las costumbres anglosajonas más extendidas tales como la fiesta de Halloween. Niños disfrazados de fantasmas, brujas y diablillos corren por las casas para pedir dulces y caramelos bajo el lema “truco o trato”. Las tiendas decoran sus escaparates con calabazas y telas de araña. Los restaurantes preparan menús terroríficos y, los bares y discotecas se esfuerzan en ofrecer la mejor fiesta de Halloween y, hasta te invitan a una copa si vas disfrazado.

Dentro de pocos días tendréis oportunidad de ver un nuevo asalto entre tradición y modernidad, entre santos y brujas ¿quién creéis que será el primero en caer del ring? Personalmente… creo que veremos bandera blanca, un apretón de manos que nos permitirá comer huesitos de santo disfrazados de vampiros ¿os apuntáis a disfrutar de este nuevo cocktail de culturas?

xoxoxo

martes, 12 de octubre de 2010

¿Todo vale?

Hace algunos años un ciudadano americano entró en un restaurante de la cadena McDonald’s y compró un café para llevar. Acto seguido se metió en el coche donde, minutos más tarde el café se derramo provocándole quemaduras. El ciudadano demando a la compañía McDonald’s por no haberle advertido de la temperatura del café y por no haber cerrado adecuadamente la tapa del recipiente. Nuestro americano ganó un juicio cuyo final fue una indemnización millonaria que desde luego aplacó sus quemaduras.

No sé si alguno de vosotros ha escuchado esta historia antes, pero seguro que todos estáis pensando que estas cosas sólo pasan en los Estados Unidos. No estoy segura de si sólo pasan allí, lo que si tengo claro es que aquí, en España, el pobre ciudadano no se habría molestado ni en demandar a McDonald’s porque…aquí todo vale!

Muchas veces nos timan en los comercios y no nos quejamos. Nos sirven mal en un restaurante, y no nos quejamos. Nos hacen overbooking en los aviones, en los hoteles y hasta en los trenes y…no nos quejamos!!

Ahora, yo me pregunto, ¿por qué somos así? ¿Por qué si a mí me exigen el 100% y la excelencia en mi trabajo yo no la exijo a los demás? A mí nadie me toleraría jamás que tratara mal a un cliente o le hiciera esperar durante una hora, ¿por qué yo permito que en vez de servirme en un restaurante me dejen una hora esperando para “lanzarme” un filete frío, lleno de nervios? Desde luego, no es justo!

A veces, quejarse es incomodo, supone pasar un mal rato, enfadarse e incluso llevarse algún sofocón, pero… no podemos fomentar una sociedad de chapuceros en la que todo vale! Hay que apostar por la crítica constructiva. Esa que además, ayuda a las personas a mejorar en su trabajo. Hay que perder la vergüenza a decir lo que uno opina (tanto para bien como para mal). Y, por supuesto, hay que aprender a recibir críticas, encajarlas y utilizarlas para lo bueno y no para enfrentarse a aquellos que nos las hacen.

Estoy dispuesta a intentar decir lo que pienso y, por supuesto, a aceptar lo que los demás piensen de mí (no he dicho que vaya a ser fácil). ¿Me ayudáis a cambiar un poquito esta tendencia del “todo vale” y a aquellos que forman la sociedad de los chapuceros?

Xoxo

miércoles, 6 de octubre de 2010

Los olores del pasado

Dicen los expertos que el olfato es uno de los sentidos más interesantes. Tanto es así que este sentido puede ayudarnos a cambiar la percepción de las cosas y a conservar recuerdos tan profundos que a veces ni sabemos que tenemos.

Algunas de las ciudades más cosmopolitas del mundo se recuerdan por sus intensas fragancias, Londres huele a kebab y fish and chips; NYC huele a perrito caliente en Central Park, Muffins recién horneadas en el Soho y sandwich variados en Wall Street; París huele al baguette y croissant y Roma huele a café intenso recién molido.

El caso de nuestras cities es algo distinto porque nuestra cultura, aunque tiene pasión por la cocina, no se ha enfocado tanto en el sector de la comida rápida. No hay puestos de perritos en las calles y, por lo general, no comemos en media hora un sandwich sentados en un banco de la calle.

Sin embargo, con la llegada del otoño, hay un determinado perfume que si envuelve la ciudad. Es el olor que desprenden las castañas cuando las asan en alguno de esos puestos que aparecen como setas en el jardín de asfalto. Lugares mágicos en los que lo único que hay es un gran brasero lleno de castañas calientes, un “castañero” abrigado hasta las cejas y con las manos negras por el carbón, y una pila de cucuruchos de periódico que muestran noticas ya pasadas.

La verdad no tengo muy claro si este es un producto tan cosmopolita como los que venden en Londres, NYC o Paris, pero lo que si tengo claro es que es el olor de mi infancia. Me recuerda a árboles desnudos y hojas secas, a halloween y a las tardes de cine y lluvia. Este olor nos da la bienvenida al otoño y la verdad...me encanta!

¿Quién se apunta a dar una vuelta por el retiro con un cucurucho de castañas?

xoxoxo

lunes, 27 de septiembre de 2010

De dieta en dieta

El verano acaba de terminar y con él se ha ido la presión de la operación bikini, los pantalones cortos y los tan temidos bañadores. Sin embargo, la llegada del otoño supone además de la vuelta a la rutina, la vuelta a la ropa invernal, esa ropa que guardaste en una caja en el altillo y que ahora, cuando tienes que volver a ponértela, te das cuenta que está un poquitín más justa de lo esperado porque los heladitos, barbacoas y demás caprichos de verano te han pasado factura.

Esta factura parece fácil de pagar, una semanita a dieta y listo!! Pero…ay amigos esto no es tan fácil porque supone vencer a la inercia lo cual nunca ha sido sencillo y…encima hasta ahora esa inercia te decía que podías comer lo que quisieras y cuando quisieras.
Cuando consigues convences a ti mismo, comienzas poquito a poco y con mucha fuerza, pero a la primera tentación sucumbes. Empiezas de nuevo, pero esta vez intentas ser fuerte y entonces llega una boda, una cena con los amigos o una simple tarde de cine ¿Cómo no te vas a tomar unas palomitas, si total…solo te sobran dos o tres kilitos? Al final te encuentras acabando el mes de septiembre, con el otoño encima, lloviendo y con sensación de haber estado todo el mes a dieta pero sin haber conseguido ningún resultado.
Como esta sensación te agobia, vuelves a empezar pasándote así un tiempo de dieta en dieta y al final…parece que tampoco merece la pena. Ay!! mis queridos cosmopolitas, ya lo dice el rafrán “para estar bella hay que sufrir”.
La experiencia me dice que para quitarte algo de peso no hay más opción que cerrar la boca, hacer deporte y, en todo caso, ir a un especialista que te enseñe a comer para que nunca más vuelvas a recuperarlo. De todas formas, también creo que hay que cuidarse por dentro, así que si el autocontrol culinario te va a suponer un agobio, olvídate de él y disfruta de la vida porque siempre será más fácil arreglar lo físico que lo psíquico.

Bienvenidos al otoño!!!

xoxoxo

lunes, 20 de septiembre de 2010

Las cosas que duran

La globalización, la modernización y el desarrollo de la tecnología han traído innumerables cosas buenas, pero también algunas que no lo son tanto. Uno de los ejemplos es el incremento del consumo o más bien del consumismo.

El aumento de la competencia y la consiguiente bajada y adaptación de los precios han hecho que las cosas que antes se consideraban lujo sean accesibles a prácticamente todo el mundo. Sin embargo, en un mundo con las ideas limitadas, la única forma de mantener este nivel de consumo es haciendo que las cosas no duren.

Estas mismas pautas se han traducido a la pareja y los sentimientos. Las rupturas están de moda y en muchos casos ya no se arregla lo que está roto simplemente se cambia!

Mi idea de la vida es mucho más romántica, casi como de película de princesas, no me resigno a que las cosas no duren! Quizás sea anticuada, pero creo que el verdadero lujo en esto del corazón es que las parejas que se quieren luchen y consigan celebrar juntas 30 años y muchos más.

Feliz aniversario a los que habéis sabido coger lo bueno de cada época! Espero compartir con vosotros los próximos 30!!

xoxo

miércoles, 15 de septiembre de 2010

Princesas en la City


Hace algunos años que las revistas empezaron a sembrar en las mujeres de hoy en día la semilla de la moda. Poco a poco fuimos familiarizándonos con los nombres de los diseñadores más famosos y con los protocolos de las pasarelas. Las tendencias allí exhibidas alimentan páginas de papel brillante que cada mes se encuadernan bajo los nombres de Vogue, Telva, Elle o Glamour. Las cosmopolitas más atrevidas cogen todas estas ideas y las meten en la coctelera de los probadores de Zara o Mango para acabar desfilando por Madrid como si de las pasarelas de Milán se tratase.

Este año, la industria de la moda ha dado un paso más y ha convertido las zonas más chic de las principales ciudades del mundo en verdaderas pasarelas de asfalto. Dior, Channel y Prada nos deleitaron con el esplendor de sus diseños. Brindamos con Carolina Herrera por el éxito de sus increíbles vestidos rojos que marcan el color de la temporada otoño-invierno 2010-2011. Y, finalmente, Vogue nos hizo sentir como auténticas princesas gracias a la organización de esta gran fiesta de la moda.

Personalmente, creo que fue una ocasión estupenda para darse cuenta que, por mucho que algunos quieran renegar, aquella semilla plantada hace años ha crecido y, aunque vistamos de Zara, la mayoría tratamos de esforzarnos por encontrar nuestro estilo y nuestro equilibrio dentro de este difícil mundo.

Os animo a seguir esta búsqueda porque entre tienda y tienda se encuentran no solo los peep toes más fashion, sino también un rinconcito de felicidad y de confianza en una misma.

Nos vemos por las tiendas!!

xoxo

jueves, 9 de septiembre de 2010

Los viajes de fin de semana


La teoría dice que todo cosmopolita que se precie debe realizar pequeñas escapadas de fin de semana. Cualquier excusa es válida para meter unos vaqueros y dos camisetas (de esas que parecen desaliñadas, pero que en realidad son un "must" de la temporada) en un trolley y escapar de la city!

La realidad de estos viajes es ligeramente diferente. Consiste, primero, en un maratón de trabajo el jueves para cerrar asuntos y, así, poder escapar el viernes un poco antes (esta parte no se suele conseguir por mucho que adelantes). Segundo, realizar un estudio de ingeniería para que los dos "modelitos" y todos sus accesorios quepan en una birria de maleta que se llena solo con un par zapatos. Y, por último, el sprint final para salir el viernes antes de la operación fin de semana que colapsa la ciudad.

Si hacemos balance de todo esto parece no ser rentable. Sin embargo, creo que este es uno de esos casos en los que las apariencias engañan porque... en cuanto llevas una hora de viaje no solo no te acuerdas de las penurias de las horas previas sino que consigues cargar tanto las pilas que tienes aguante para los cinco días siguientes!!!

Y ahora… ¿Quien dice que esto no es rentable? ¿Quién no quiere apuntarse a un viaje de fin de semana?

xoxo

domingo, 29 de agosto de 2010

Vuelta al cole

Después de 4 merecidas semanitas de relax, sol, playa, montaña, lectura y despreocupación parece que el verano llega a su fin.

La vuelta a la ciudad siempre es dura y hasta a veces te dan ganas de llorar, pero para aquellos que como a mi os encantan los cambios y las estaciones, es tiempo de empezar el curso! Preparar vuestros estuches y abrir el cuaderno por la primera pagina porque llega el otoño cargadito de buenos propósito, nuevos retos y un sin fin de posibilidades!

Hay muchos que creen que el día 1 de enero es el día de los buenos propósitos, sin embargo yo creo que es ahora cuando con la fuerza de haber descansado un mes entero me siento capaz de comerme el mundo! quiero aprender cosas nuevas, encontrar proyectos que emprender, mejorar en idiomas para viajar a lugares y abrir nueva ventanas al mundo y sobre todo quiero cambiar aquello que durante el tiempo de reflexión estival he visto que no me gusta y no me define!

Sé que los cambios son difíciles, cuesta empezarlos y además normalmente se suele meter la pata en el transcurso de ellos, pero estoy dispuesta a intentarlo así que…os animáis a comprar unos lápices de colores nuevos y estrenar conmigo el nuevo curso escolar?

xoxo

Por si te pierdes por el blog, o por la web...