Desde hace ya algunas semanas, el trabajo me ha obligado a desplazarme a una ciudad pequeña. Cada lunes el AVE me lleva rumbo a un lugar en el que la vida lleva un ritmo distinto. Las jornadas laborales son más cortas, la familia gana importancia y la moda pierde su significado. Parece que, cuando el trabajo te absorbe y el ritmo de Madrid no te deja respirar, la idea de vivir en ciudades así es muy romántica. Sin embargo una experiencia vale más que mil palabras y me he dado cuenta que no aguantaría ese ritmo ralentizado.
Entre mis muchas experiencias allí, me he dado cuenta del valor de algunas cosas en general y del valor de Madrid en particular. Cada viernes, en el recorrido en taxi hasta mi casa, he disfrutado con la majestuosidad de los museos y hoteles del paseo del Prado, he recordado épocas pasadas al admirar las vidrieras del café "El Espejo" y, hasta la estatua de Colón me ha parecido más grande (a lo mejor en esto ha influido su reciente cambio de ubicación). A todo esto hay que añadirle lo interesantes y cosmopolitas que me han parecido los restaurantes en los que he estado durante el fin de semana, y lo preciosas que me han parecido las tiendas de Zara con todas sus propuestas y tendencias para la mujer trabajadora, estudiante o ama de casa.
Si además, a todo esto le añades la decoración navideña (un poco más escasa este año por motivos más que evidentes) el resultado es... I LOVE MADRID.
Aunque en este mes y medio que he estado fuera no he perdido mi espíritu cosmopolita, me alegro de haber visto otros lugares porque, tal y como dice la teoría, el hombre no aprecia el valor de las cosas hasta que le faltan y... en este tiempo me han faltado tantas!!
Espero que, de vez en cuando, podáis alejar un poco el prisma para apreciar todo lo que tenemos y...si en algún momento veis las cosas "feas" y necesitáis una dosis de optimismo ya sabéis donde estoy!!
Feliz puente a todos!!
xoxoxo
Entre mis muchas experiencias allí, me he dado cuenta del valor de algunas cosas en general y del valor de Madrid en particular. Cada viernes, en el recorrido en taxi hasta mi casa, he disfrutado con la majestuosidad de los museos y hoteles del paseo del Prado, he recordado épocas pasadas al admirar las vidrieras del café "El Espejo" y, hasta la estatua de Colón me ha parecido más grande (a lo mejor en esto ha influido su reciente cambio de ubicación). A todo esto hay que añadirle lo interesantes y cosmopolitas que me han parecido los restaurantes en los que he estado durante el fin de semana, y lo preciosas que me han parecido las tiendas de Zara con todas sus propuestas y tendencias para la mujer trabajadora, estudiante o ama de casa.
Si además, a todo esto le añades la decoración navideña (un poco más escasa este año por motivos más que evidentes) el resultado es... I LOVE MADRID.
Aunque en este mes y medio que he estado fuera no he perdido mi espíritu cosmopolita, me alegro de haber visto otros lugares porque, tal y como dice la teoría, el hombre no aprecia el valor de las cosas hasta que le faltan y... en este tiempo me han faltado tantas!!
Espero que, de vez en cuando, podáis alejar un poco el prisma para apreciar todo lo que tenemos y...si en algún momento veis las cosas "feas" y necesitáis una dosis de optimismo ya sabéis donde estoy!!
Feliz puente a todos!!
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